Diálogos con el Estado Mayor Central de las FARC-EP

El gobierno y las disidencias conocidas como el Estado Mayor Central de las FARC-EP firmaron un protocolo de cese al fuego bilateral. En este documento se incluyen las normas que regirán el cese, y que estarán vigentes hasta el 30 de junio. También define el cese al fuego bilateral como la suspensión de acciones ofensivas entre las partes por un tiempo determinado, y crea un Mecanismo de Veeduría, Monitoreo y Verificación (MVMV). De igual manera, se acordó que la Fuerza Pública debe proteger a los miembros de este grupo disidente de ataques de otros grupos armados, pero que no se tolerará ni el narcotráfico, ni la minería ilegal, ni extorsión, desplazamiento, muertes o confinamiento, y tampoco la presencia armada uniformada en centros poblados. Con la firma de este documento se activó otro protocolo que permitió la movilización de 20 comandantes de esa disidencia hacia un punto determinado del país con el fin de realizar una cumbre de la dirigencia de ese grupo armado entre el 14 y el 24 de febrero. Cinco de esas personas saldrán en libertad provisional de las cárceles de Jamundí, Popayán, Villavicencio y La Picota, en Bogotá, entre otras. La movilización de estas personas estuv a cargo del Comité Internacional de la Cruz Roja y contó con el apoyo de la Misión de Verificación de la ONU, la Mapp OEA y la embajada de Noruega en Colombia. Además, el protocolo estableció un mecanismo de georreferenciación, sobre el cual los representantes de esa disidencia debían entregar información de los puntos geográficos donde estaban ubicados sus combatientes. Esto, con el fin de avanzar hacia la concentración de este grupo y posibilitar un control efectivo de las Fuerzas Militares.