El mensaje que deja para Colombia el acuerdo de paz filipino

POR: KRISTIAN HERBOLZHEIMER

01 de Abril del 2014

TOMADO DE EL TIEMPO

El Gobierno y el FMLI crearán una región autónoma musulmana en el sur del país.

El pasado jueves 27 de marzo se logró uno de los principales hitos globales en la historia reciente de construcción de paz: después de 45 años de confrontación, el Gobierno de Filipinas y la guerrilla del Frente Moro de Liberación Islámica sellaron un acuerdo de paz que otorga amplia autonomía a la población musulmana en la isla de Mindanao. Se trata del acuerdo más relevante en el mundo desde el año 2006, cuando se firmó la paz en Nepal.

Ante los retos que enfrenta Colombia, ¿puede ser Filipinas un referente?

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Reconciliación para vivir juntos

Tomado de Semana: http://www.semana.com/nacion/articulo/reconciliacion-colombia-una-iniciativa-para-vivir-juntos/377338-3

El primer encuentro de Reconciliación Colombia mostró que, aun en medio del conflicto armado, en los territorios hay docenas de iniciativas exitosas en marcha

Por primera vez en Colombia, regiones tan distintas y distantes como Antioquia y Putumayo se sentaron a discutir qué es reconciliación y a compartir sus experiencias. De Caquetá a Chocó, de Chaparral y Neiva a Apartadó y San Carlos, los representantes de sesenta organizaciones sociales, empresas y gobiernos locales se reunieron la semana pasada en Medellín, junto con medios de comunicación y organismos internacionales, en el primero de los cinco encuentros de Reconciliación Colombia, el proyecto que busca poner al país a hablar de cómo vivir en paz.

En tres paneles a lo largo del miércoles 12, funcionarios de los gobiernos locales, grandes y pequeños empresarios y miembros de organizaciones de la sociedad civil contaron qué están haciendo en sus territorios en materia de reconciliación, y una gran mesa redonda discutió cómo poner esas experiencias en común y qué lecciones extraer para reforzarlas y replicarlas.

Los tres –gobierno local, empresa privada y sociedad civil– son los pilares del proyecto Reconciliación Colombia, promovido por los principales medios de comunicación del país, una larga lista de empresas, varios  organismos internacionales y representantes de la sociedad civil. La idea es que en las regiones de Colombia ya existen toda clase de iniciativas que muestran caminos para que la sociedad viva en paz. Una investigación de varios meses encontró cerca de 400 de ellas que, de una u otra forma, son fórmulas exitosas de reconciliación entre individuos o comunidades, de la gente con el Estado, entre víctimas y victimarios y muchas otras.
Ahora, el proyecto busca poner en común esas iniciativas, promoviendo cuatro encuentros entre las grandes regiones del país y uno, nacional, en Bogotá. El primero fue el de Medellín.
Allí se habló de experiencias individuales, como la de César Montealegre, empresario y finquero de Caquetá –cuya emotiva intervención cerró el evento–, que desde hace ocho años tiene como empleado de confianza a un integrante del frente tercero de las Farc, que lo tuvo secuestrado durante ocho meses en 1999; y la de Manuel Palacios, desplazado de Carepa, Urabá, quien mediante el deporte y la cultura promueve la convivencia en la Comuna 8 de Medellín. Se expusieron procesos colectivos como el que ha llevado a 60 familias de Putumayo a reemplazar exitosamente el cultivo de coca por el de pimienta, y a eliminar la cadena de intermediarios para vender directamente su producto a empresas como la cadena de restaurantes Wok; el exitoso proceso de retorno y desminado en San Carlos, Antioquia, que devolvió a sus vidas a más de 13.000 personas; el ejemplo de ToliPaz, uno de los 22 programas de desarrollo y paz que viene trabajando hace años con las comunidades del sur de Tolima; o las diversas iniciativas en las que están involucradas las diócesis locales.
Se presentaron proyectos de gobierno como Preparémonos para la Paz de la Gobernación de Antioquia, que busca alistar al departamento para el fin del conflicto armado, y planes de la empresa privada como los de reconciliación que promueve Nestlé en Caquetá y otros lugares. Se habló de proyectos como Caguán Vive, que tiene una agenda de paz hacia el posconflicto y el objetivo de participar activamente en la política local en San Vicente del Caguán.
Representantes de grandes empresas –estaban, entre otros, David Bojanini, del Grupo Sura; Manuel Andrés, de Nestlé; Sergio Vélez, del Grupo Diana; Luis Fernando Rico, de Isagen– conversaron con las organizaciones. Rico, de Isagen, dijo: “Tenemos que ser conscientes de que hoy en día en Colombia los empresarios deben redefinir su rol, o tener el rol que siempre debieron tener: que la creación de riqueza se haga bajo principios y éticamente y se aporte al desarrollo social y la conservación del planeta”. Lucía González, del Museo Casa de la Memoria de Medellín, les dijo: “Creo que no hay que pedirles caridad. Solo que cumplan con dar trabajo digno. Y que eliminen las barreras de ingreso: son muy poquitas las empresas que dan trabajo a afros, indígenas, poblaciones LGTBI”.
Hubo no poco debate sobre qué es reconciliación. Un concepto que, como dijo María Victoria Llorente, de la Fundación Ideas para la Paz, al hacer las conclusiones del evento, “tiene multiplicidad de interpretaciones y no es una sola”.
Para muchos, en especial las víctimas, implica verdad, sin la cual es muy difícil reconciliarse. Para otros, perdón. Representantes de comunidades afro o indígenas dijeron que es imperioso reconocer a sus autoridades étnicas y sus derechos, no formalmente sino de verdad. Otros plantearon la responsabilidad del Estado: “El primer paso que el Estado debe cumplir para generar confianza de reconciliación es cumplir su deber de garantizar los derechos de la gente. Debe haber un compromiso inmediato, radical de que no puede haber más víctimas generadas por agentes del Estado”, dijo Óscar Prieto, coordinador de Caguán Vive.
Entre las conclusiones de este inédito intercambio entre regiones, se destacaron cinco. Uno: la paz se construye en los territorios y es allí donde debe ponerse el énfasis. Dos: la reconciliación no puede ser impuesta y debe partir de la gente. Tres: no se trata solo de reconciliación entre víctimas y victimarios, sino de un proceso de toda la sociedad. Como dijo Evelio García, exsecretario de Gobierno de Chaparral, “la reconciliación no debe ser solo un tratado romántico de no agresión; debe ser un cambio de comportamiento”. Cuatro: para sacarla adelante es esencial la alianza entre los gobiernos locales, las organizaciones sociales y las empresas.
Cinco: muchos coincidieron en que la reconciliación implica también ocuparse de los problemas históricos que arrastra la sociedad. Como lo planteó Deicy Elena Bermúdez, de FedeAfro, una organización de Chocó: “Asumimos que el conflicto, en su noción más amplia que la de conflicto armado, es completamente natural. La reconciliación debe atacar lo que facilita que el conflicto sea natural y permanente; hay que atacar las causas primarias del conflicto”.
La discusión apenas comienza. El próximo encuentro, que congregará a Nariño, Cauca, Valle, Boyacá y Bogotá, será el 26 de febrero, en Cali.

Texto de la carta de Rodeemos el Diálogo al Papa Francisco con motivo de la novena de Navidad

Londres/Bogotá, el 21 de noviembre, 2013

Santo Padre:

Reciba nuestro saludo cordial.

Con el más profundo respeto nos dirigimos a Usted para compartirle nuestra iniciativa y hacerle una petición especial.

Somos un grupo de colombianos y amigos de Colombia, residentes en Gran Bretaña y Colombia, que hemos aunado esfuerzos para contribuir y luchar por la realización del sueño de tener un país en paz.

Con motivo del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), estudiantes, profesionales y familias de todas las clases sociales, creyentes y no creyentes, nos hemos agrupado para seguir de cerca las negociaciones, analizarlas, participar con nuestra opinión como sociedad civil y llevar a cabo actividades que aporten a la consecución de la reconciliación, la justicia y la paz. Hasta la fecha, hemos organizado conferencias y conversatorios, eventos y encuentros en pro de la paz, tanto desde los movimientos sociales como desde la academia.

Somos conscientes del daño causado a niños, niñas, mujeres, hombres, familias e instituciones durante más de 50 años de guerra. Como resultado tenemos una sociedad desigual, injusta, intolerante, indiferente y deshonesta donde los campesinos, los indígenas, los afro-colombianos y en general los pobres siguen siendo los más perjudicados.

Confiamos que el presente proceso de paz  va a lograr un acuerdo político para resolver el conflicto armado. El reciente pacto sobre la participación política ha hecho que líderes del mundo como Ban Ki Moon feliciten al gobierno y a las FARC por buscar construir un país distinto a través del diálogo, la tolerancia, la honestidad y sin recurrencia a las armas. Como latino y líder mundial que también ha conocido las dificultades de vivir en un país atormentado por la violencia y que ha luchado para crear un mundo más justo, Usted entenderá nuestro inmenso deseo de cambio y justicia.

Desafortunadamente, no todos en el país y en el mundo están de acuerdo con la solución pacífica al conflicto, además hemos identificado que falta apoyo al proceso por parte de la sociedad civil, lo cual se veía reflejado en las encuestas después del acuerdo sobre la participación política. Por lo tanto estamos trabajando para transmitir las bondades de la paz a toda la sociedad. Creemos que enseñando y comunicando acerca del proceso de manera apropiada, los colombianos apoyarán y participarán con mayor determinación en la implementación de un eventual acuerdo de paz.

Inspirados en la jornada de ayuno y oración por la paz en Siria que Usted convocó en septiembre, y teniendo en cuenta la fortaleza y el alcance de la Iglesia Católica en Colombia, le hemos propuesto a la Pastoral Social y las diferentes Diócesis en Colombia, y la Capellanía Latinoamericana en Londres, incorporar reflexiones de paz a la Novena de Navidad.

Su Santidad Papa Francisco, esperamos que encuentre valiosa esta idea y que pueda acompañarnos, ofreciéndole apoyo y respaldo público al proceso de paz en algún momento durante la Novena. Su reconocimiento será una  gran motivación para que más colombianos y amigos de Colombia se interesen por apoyar y promover la paz sin armas en Colombia para dar ejemplo al mundo.

Agradecemos su tiempo y cercanía a Colombia, además de sus esfuerzos por la paz en todo el mundo. Y respetuosamente nos adelantamos a desearle una feliz Navidad – ¡su primera en Roma! – y nuestros mejores deseos para el desempeño de su labor pastoral.

Nos despedimos atenta y humildemente,

Rodeemos el Diálogo.

Segundo Informe Conjunto de la Mesa de Conversaciones sobre el Punto 2 de la Agenda del Acuerdo General

Como lo informamos públicamente el pasado 6 de noviembre de 2013, hemos llegado a un acuerdo sobre el segundo punto de la Agenda, “Participación Política”,  consignado en un documento, Borrador Conjunto.

El Gobierno Nacional y las FARC-EP consideran que la construcción y consolidación de la paz, en el marco del fin del conflicto, requiere de una ampliación democrática que permita que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales y, de esa manera, fortalecer el pluralismo y por tanto la representación de las diferentes visiones e intereses de la sociedad, con las debidas garantías para la participación y la inclusión política. Es importante ampliar y cualificar la democracia como condición para lograr bases sólidas para forjar la paz.

[…]”

Sobre la muerte de Nelson Mandela

Rodeemos el Diálogo se une a las expresiones de tristeza y admiración tras la muerte del expresidente surafricano, Nelson Mandela. Enviamos nuestro más sentido pésame a su familia y al pueblo surafricano, en especial a los y las surafricanos residiendo en el Reino Unido y Colombia.

El nombre de Nelson Mandela es sinónimo con la búsqueda de una paz duradera y con la reconciliación entre los hijos de una misma nación.

Ojalá los colombianos sepamos dejarnos guiar por su ejemplo.

Los fusiles no se callan con otros fusiles

6 Nov 2013 – TOMADO DE EL ESPECTADOR

Respaldo al proceso de paz

Misael Payares, vocero de la organización del Carmen de Bolívar que ganó el Premio Nacional de Paz, da una lectura del diálogo entre Farc y el Gobierno.

 

'Los fusiles no se callan con otros fusiles'

 

Esta semana la Asociación de Campesinos de Buenos Aires (Asocab) fue galardonada con el Premio Nacional de Paz por luchar durante años de forma pacífica por la tenencia de sus predios en la hacienda Las Pavas (Carmen de Bolívar), que por décadas han sido apropiados por narcotraficantes, paramilitares y más recientemente por empresas palmeras. Dos años atrás, Misael Payares, representante y vocero de la organización, estaba en España hablando de su caso en la “Tabla catalana por la paz y los derechos humanos en Colombia”. “En ese momento dije que Asocab era arcilla para moldear una figura de paz y vea, no me equivoqué”, dice pocas horas antes de la ceremonia de entrega del premio que recibió esta semana.